Los medicamentos o antibióticos que suelen recetar los doctores están elaborados a base de compuestos químicos complejos que pueden interactuar con sustancias aparentemente inofensivas, como la cafeína. Sin embargo, juntos pueden causar gran molestia al consumidor. Cada vez más se está legalizando el consumo terapéutico del cannabis gracias a los beneficios que estudios sobre el cannabis de todo el mundo han comprobado. En este sentido, muchos se preguntan cómo interactúan el cannabis medicinal y los medicamentos.

Azúcar en la sangre: el THC, que tiene propiedades terapéuticas, activa los receptores cannabinoides CB1 y CB2 localizados en el cuerpo, esto provoca una respuesta de estrés en el sistema cardiovascular que puede aumentar el consumo de oxígeno cardiaco mientras se reduce el flujo sanguíneo en las arterias coronarias. Algunas pruebas sugieren que el cannabis tiene la capacidad de disminuir la resistencia a la insulina, mejorar los procesos metabólicos y regular los niveles de azúcar en sangre. Sin embargo, también hay estudios que contradicen estos hallazgos, alegando que el cannabis puede realmente disminuir la eficacia de algunos fármacos utilizados para tratar la diabetes, por lo que los niveles de azúcar en la sangre deberían ser siempre monitorizados y controlados.

Anticoagulantes: Los anticoagulantes se utilizan por diferentes motivos. En este sentido, se ha descubierto que el cannabis puede ralentizar el metabolismo de estos tipos de medicamentos. En menor medida, el THC puede desplazar la warfarina de los sitios de unión a proteínas.

Sedantes: El cannabis puede tener un efecto sedante. Por este motivo, cuando se mezcla con medicamentos recetados utilizados para inducir el sueño, puede tener un efecto sedante intenso. Sin embargo, hay que destacar que algunas cepas de CDB pueden ayudarnos a despertarnos, de forma que este cannabinoide podría ser un remedio alternativo útil para Salir de un periodo de sueño inducido.

Opioides: Un estudio por el Dr. Donald Abrams, un oncólogo de la UC en San Francisco, encontró en 2011 que no hubo un cambio real en los niveles de opioides en la sangre tras una exposición al cannabis.  De hecho, el 27% de los participantes encontró que los niveles globales de dolor habían disminuido después del consumo de cannabis medicinal. Abrams pudo concluir que usar cannabis con opioides puede conducir a reducir la ingesta de opioides y, consecuentemente, reducir las posibilidades de adicción y los efectos secundarios negativos.

En general, el cannabis es compuesto complejo compuesto por más de 100 cannabinoides diferentes, que pueden ejercer diferentes efectos terapéuticos en el cuerpo. En este sentido, antes de combinar cannabis medicinal y los medicamentos, es conveniente consultarlo con un especialista.

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*Este post se ha realizado en base a investigaciones existentes hasta la fecha de publicación del artículo. Debido al incremento de estudios en torno al cannabis medicinal, la información expuesta puede variar a lo largo del tiempo e iremos informando en posteriores escritos.

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