La planta de Cannabis se divide en tres especies: Cannabis Índica, Cannabis Sativa y Cannabis Ruderalis.  Pero principalmente se enfocan los estudios en las 2 especies que se encuentran mayormente: Índica y Sátiva.  Ambas especies son fácilmente reconocibles por sus diferencias físicas, pero con el tiempo esta clasificación también ha ayudado a las personas a categorizar los diferentes efectos que provienen de la ingestión de la planta. Por ejemplo, se dice que Indica crea una sensación de “euforia” en el cuerpo mientras que la Sativa te hace sentir más enérgico y creativo.

Aunque, como decíamos, hay muchas diferencias entre estos dos tipos de cannabis a nivel física, se ha descubierto que asumir los efectos del cannabis en función de si es Índica o Sativa es científicamente incorrecto. El efecto de la planta depende de muchos aspectos más allá de su nombre. Por ejemplo, hay que tener en cuenta dónde crece, la luz que recibe o cuál es el compuesto químico de la cepa. En una entrevista reciente, el Dr. Ethan Russo, director médico de PHYTECS, dijo: “Uno no puede de ninguna manera adivinar el contenido bioquímico de una planta de cannabis en función de su altura, ramificación o morfología de las hojas” (Piomelli y Russo, 2018).

Investigación de la planta de Cannabis

Al investigar diferentes variedades de Cannabis, la cantidad de información que se obtiene es abrumadora. El cannabis es una planta con muchas propiedades medicinales únicas y potentes y durante milenios se ha documentado como una medicina cuyas propiedades antiinflamatorias son uno de los primeros usos registrados. Sin embargo, podría decirse que su verdadero potencial solo se conoció realmente después del descubrimiento del sistema endocannabinoide.

Este sistema actúa como un puente entre nuestro cuerpo y nuestra mente y parece ser fundamental en la salud humana. Nuestro cuerpo produce, de forma natural, endocannabinoides que interactúan con los mismos receptores cannabinoides que el tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD), dos de los compuestos más destacados y mejor entendidos que se encuentran en la planta de cannabis. Cuando se trata de usar cannabis con fines medicinales, una de las cosas más importantes a tener en cuenta es el equilibrio de estos cannabinoides.

Sería genial si pudiéramos separar esta planta y sus efectos en dos categorías fáciles de entender, sin embargo, no es tan simple. La siguiente tabla destaca algunas de las diferencias físicas conocidas entre la Cannabis Índica y la Sativa.

Especie

Índica

Sativa

Origen

Asia, India y las áreas circundantes (Pakistán, Nepal o Tibet, por nombrar algunos)

Zonas ecuatoriales como México, Jamaica y Tailandia

Apariencia física

Una planta corta con hojas anchas y oscuras, capullos densos y pegajosos con poco espacio entre las flores

Una planta alta con hojas delgadas, de color claro, cogollos aireados y largos con mucho espacio entre las flores

Tiempo de floración

6 – 8 semanas

10 – 16 semanas

Hasta ahora, se ha sugerido que las variedades de cannabis indica dominantes tendrían una proporción más alta de CBD:THC mientras que las variedades dominantes de Sativa contendrían una proporción más alta de THC:CBD (Atakan, 2012). Para fines médicos, podría decirse que si padece ansiedad o dolor crónico, Indica es la variedad que necesitas, mientras que si está buscando tratar la depresión o un trastorno del estado de ánimo, entonces Sativa es lo que necesita.

Pero a día de hoy, con el cruce de especies que se han realizado en los últimos tiempos, se pueden encontrar especies Índicas con alto CBD y Sátivas con alto THC. Por ello, se recomienda tener un perfil de cannabinoides en cada planta, para certificar la cantidad de CBD y  THC existente.

En la misma entrevista mencionada en la introducción, el Dr. Russo sugiere que se ponga en uso un nuevo sistema de clasificación, que diferencie no solo el predominio de cada cannabinoide, es decir, si en la cepa predomina el THC o el CBD, sino también un perfil completo de la cepa. Este Sistema de clasificación se debería estudiar y adjuntar a cada planta, tanto para usuarios medicinales como recreativos. De esta manera, se ayudaría a los pacientes que buscan proporciones específicas de diferentes compuestos. Sea como sea, la mejor manera de saberlo con seguridad es tomar cada componente por separado. En este sentido, la forma más efectiva es tomar cannabinoides en forma de aceite. Los compuestos químicos se extraen individualmente, lo que significa que se pueden tomar dosis específicas. La mayoría de los productores de aceite de cannabis también prueban su producto final mediante cromatografía líquida de alta resolución (HPLC, por su nombre en inglés). Este proceso se utiliza para desglosar, identificar y medir cada componente dentro de una mezcla. A través de esta técnica, es posible ver qué cannabinoides y en cuánta cantidad se encuentra dentro de la planta.

La HPLC es, o debería ser, utilizada por todos los productores de aceites médicos, ya que permite al productor crear aceites de diferentes resistencias y estar seguro de qué es exactamente lo que ofrece con su producto. Cuando se utiliza cannabis con fines medicinales, esto es primordial ya que sin esta información los resultados de este tipo de tratamiento variarían. Independientemente del nombre de la cepa, es increíblemente importante que estos análisis sean conocidos para que pueda obtener el mejor efecto terapéutico de la planta.

Referencias

Piomelli, D. and Russo, E. (2018). The Cannabis sativa Versus Cannabis indica Debate: An Interview with Ethan Russo, MD. [online] NCBI.

Atakan, Z. (2012). Cannabis, a complex plant: different compounds and different effects on individuals. Therapeutic Advances in Psychopharmacology, [online] 2(6), pp.241-254.

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