La planta del cannabis está formada por cientos de componentes, conocidos como cannabinoides, que pueden tener sus propios beneficios terapéuticos. Uno de estos componentes es el ácido tetrahidrocannabinólico, más conocido como THCA.

Es el componente de la Cannabis Sativa L precursor del tetrahidrocannabinol (THC), uno de los cannabinoides más abundantes en las variedades de la planta del cannabis. El THC deriva del THCA a través de un proceso químico llamado descarboxilación, que se produce durante el secado de la planta. Este proceso se vuelve más rápido cuando se calienta el cannabis, como cuando se fuma o vaporiza.

La mayor diferencia que podemos encontrar entre los dos es que el THCA no es psicoactivo. Esto significa que consumirlo no produce una sensación de euforia. La razón por la que esto ocurre es que cada uno interactúa de forma diferente con el receptor CB1, uno de los receptores de cannabinoides del sistema endocannabinoide. Es por este motivo que otros cannabinoides, como el cannabidiol o CBD, por ejemplo, tampoco son psicoactivos[1]. No obstante, esta no es la única diferencia, pues su estructura química es diferente: el THCA posee un grupo ácido carboxílico que no se puede encontrar en el THC.

Propiedades del THCA

Pese a estas diferencias, el THCA y el THC comparten algunas propiedades terapéuticas similares. Ambos son antiinflamatorios, pues según han afirmado varios estudios, los dos pueden mediar en los procesos inflamatorios[2], por lo que podrían ser útiles para tratar patologías como la fibromialgia o la artrosis. Además, a partir de estas propiedades antiinflamatorias, ambos componentes pueden postularse como unos potentes agentes neuroprotectores en enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer[3].

Los dos componentes también han mostrado tener propiedades antieméticas. No obstante, hay que destacar que existen estudios que indican que el THCA tendría más capacidad de frenar náuseas y vómitos que el THC[4].

Asimismo, el THCA también tiene otras propiedades bastantes interesantes. Hay ensayos que indican que tiene efectos antiproliferativos, muy convenientes para tratar tumores y cáncer, especialmente probado en casos de cáncer de mama[5] o de próstata[6].

Sin embargo, las investigaciones centradas en el THCA o cualquier forma ácida de otros cannabinoides son muy escasas. Se sabe que pueden ofrecer otras propiedades que podrían tratar diversas patologías, pero para ello habría que seguir estudiando todas sus propiedades y qué dosis habría que administrar para que funcionen.

[1] Englund, A., Morrison, P. D., Nottage, J., Hague, D., Kane, F., Bonaccorso, S., … & Feilding, A. (2013). Cannabidiol inhibits THC-elicited paranoid symptoms and hippocampal-dependent memory impairment. Journal of Psychopharmacology, 27(1), 19-27.

[2] Ruhaak, L. R., Felth, J., Karlsson, P. C., Rafter, J. J., Verpoorte, R., & Bohlin, L. (2011). Evaluation of the cyclooxygenase inhibiting effects of six major cannabinoids isolated from Cannabis sativa. Biological and Pharmaceutical Bulletin, 34(5), 774-778.

[3] Verhoeckx, K. C., Korthout, H. A., van Meeteren-Kreikamp, A. P., Ehlert, K. A., Wang, M., van der Greef, J., … & Witkamp, R. F. (2006). Unheated Cannabis sativa extracts and its major compound THC-acid have potential immuno-modulating properties not mediated by CB 1 and CB 2 receptor coupled pathways. International immunopharmacology, 6(4), 656-665.

[4] Bolognini, D., Rock, E. M., Cluny, N. L., Cascio, M. G., Limebeer, C. L., Duncan, M., … & Pertwee, R. G. (2013). Cannabidiolic acid prevents vomiting in Suncus murinus and nausea‐induced behaviour in rats by enhancing 5‐HT1A receptor activation. British journal of pharmacology, 168(6), 1456-1470.

[5] Ligresti, A., Moriello, A. S., Starowicz, K., Matias, I., Pisanti, S., De Petrocellis, L., … & Di Marzo, V. (2006). Antitumor activity of plant cannabinoids with emphasis on the effect of cannabidiol on human breast carcinoma. Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics, 318(3), 1375-1387.

[6] De Petrocellis, L., Ligresti, A., Schiano Moriello, A., Iappelli, M., Verde, R., Stott, C. G., … & Di Marzo, V. (2013). Non‐THC cannabinoids inhibit prostate carcinoma growth in vitro and in vivo: pro‐apoptotic effects and underlying mechanisms. British journal of pharmacology, 168(1), 79-102.

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*Este post se ha realizado en base a investigaciones existentes hasta la fecha de publicación del artículo. Debido al incremento de estudios en torno al cannabis medicinal, la información expuesta puede variar a lo largo del tiempo e iremos informando en posteriores escritos.

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