La actividad galénica del farmacéutico es necesaria para transformar cualquier planta en dosis y forma de medicamento, respetando las normas de la buena preparación, para garantizar acabados de calidad, eficacia y seguridad, a medida del paciente.

En Italia, el 9 de noviembre del 2015, el gobierno inició un proyecto para las preparaciones galénico-magistrales de origen vegetal a base de cannabis[1], dejando todo el proceso en manos de las farmacéuticas, y junto con la aprobación de un decreto ley que regula la producción nacional de cannabis y de los productos derivados de esta planta.

Acceder al cannabis medicinal en las farmacias

El farmacéutico, con prescripción médica del paciente, debe realizar una petición al establecimiento farmacéutico militar (Stabilimento Farmaceutico Militare) o a otras entidades que el Ministerio disponga[2]. Solo después de haber seguido cada formalismo burocrático necesario, el farmacéutico podrá realizar preparaciones magistrales, manteniendo las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM)[3], y podrá dispensar el cannabis de uso oral o inhalado, según lo que haya prescrito el médico.

A día de hoy, el suministro de cannabis en las farmacias está sujeto al envío de específicas variedades de Cannabis Sativa L:

  • FM2: 5-8% THC y CBD entre 7.5% e 12% (variedad Sativa)
  • BEDROCAN: 19% – 21% THC y CBD < 1% (variedad Sativa)
  • BEDIOL:5% THC y CBD 8% (variedad Sativa)
  • BEDROLITE: THC < 1% y CBD 9% (variedad Sativa)
  • BEDICA: THC 14% y CBD < 1% (variedad Indica)

Preparación farmacéutica de los medicamentos a base de cannabis

Una vez el farmacéutico ha recibido la inflorescencia, él se encarga de manufacturar los productos. La elaboración dependerá de la variedad utilizada y de la forma de producto que el médico haya prescrito. Así, el farmacéutico podrá elaborar diferentes formas de medicamentos a base de cannabis, en función de las diferentes vías de administración: oral o inhalada[4].

Valoración de los productos farmacéuticos a base de cannabis

Con la finalidad de asegurar la calidad del producto, el Ministerio requiere que “la numeración del/ de los principio/s activo/s debe ser realizada para cada prescripción magistral, con metodologías sensibles y específicas, como la cromatografía liquida o gaseosa junto con la espectrometría de masa. Además, el método de extracción utilizado debe respetar la normativa vigente”.

Extracción de los cannabinoides

Para trabajar con las inflorescencias, los farmacéuticos tienen que trabajar con extracciones en aceite y/o en otros solventes alcohólicos.

La SIFAP[5] – Sociedad Italiana Farmacéuticos Preparadores (Società Italiana Farmacisti Preparatori)[6] – creó un grupo técnico en 2016 para elaborar procedimientos compartidos de la extracción a base de aceite, con el objetivo de estandarizar el procedimiento y reproducir sus resultados en todo el territorio nacional (italiano y europeo).

El grupo empezó a trabajar realizando dos estudios, en colaboración con la Universidad de Milano y con la Università degli Studi di Napoli, Federico II, con el objetivo de seleccionar una metodología extractiva para conseguir la mayor extracción de THC y de otros cannabinoides, pero al mismo tiempo, salvaguardando la composición entera del fitocomplejo.

Independientemente del método extractivo, el grupo ha marcado la necesidad de anteponer la extracción a una fase de calentamiento, procedimiento conocido como descarboxilación. La importancia de calentar la preparación deriva del problema de que todos los fitocannabinoides están presentes en la planta en sus formas ácidas. Sin embargo, no todos los fitocannabinoides interactúan con los receptores CB1 y CB2, pero los que ligan con estos receptores lo hacen en sus formas neutras, no carboxilada, no ácida.

Metodología aceptada: maceración del cannabis en aceite

El único método, reconocido por el grupo SIFAP, impone la maceración de las flores de cannabis en aceites vegetales, como aceite de oliva o girasol, por ejemplo.

Al final del procedimiento, manteniendo intacto el volumen de la solución, la concentración inicial de cannabinoides de la flor se reducirá hasta un décimo ede la solución, dejando una mínima concentración en el producto final.

De tal manera, según lo afirmado por el grupo SIFAP, el objetivo de mantener el mayor posible contenido de THC no se ha cumplido.

Metodología alternativa: extracción en alcohol

Si analizamos los procesos de extracción, veremos que las concentraciones del fitocomplejo son variables en función del solvente, por sus características físicas. En este sentido, consideramos sustituir el aceite de oliva por un solvente alcohólico, el etanol, que a día de hoy está considerado como uno de los mejores y menos tóxicos solventes alcohólicos.

Igual que durante la maceración en aceite de oliva, macerando las flores de cannabis en etanol, todos los fitocannabinoides se separan de la masa vegetal y se disuelven en el solvente. No obstante, en cuanto la solución alcohólica entra en contacto con el aire, empieza un proceso de evaporación, que no ocurrirá nunca si se utilizan aceites como solventes. Al final del proceso, la sustancia que quedará es el extracto puro, que contiene el fitocomplejo entero. Además, si calentamos indirectamente el solvente, este será también sometido al proceso de descarboxilación, que acelerará la evaporación del solvente en exceso y transformará la mayoría de los cannabinoides en sus propias formas neutrales. De esta manera, la extracción reduce su volumen, con el siguiente aumento en la concentración de cada cannabinoide presente.

Esta extracción tendrá el fitocomplejo entero y puede ser correctamente valorada en toda su pureza, para conocer su exacta composición de cannabinoides.

Resultados de la extracción de cannabis en alcohol

Conocer exactamente cuánta extracción se puede obtener con este método depende de la variedad de planta y del tipo de solvente utilizado. Sin embargo, solo una vez que se ha obtenido la resina, será posible calcular la composición exacta de cannabinoides presentes. Vamos a poner un ejemplo concreto y para facilitar la comprensión redondearemos los cálculos.

Imaginamos que queremos obtener 100 gr de extracto. Si empezamos con una variedad de cannabis con un contenido de THC al 10%, una vez que el solvente será evaporado y que se quita la masa vegetal, el extracto final presentará un considerable aumento de su concentración. Para saber hasta qué volumen la concentración ha subido, es necesario proceder con el análisis del producto, a través de una cromatografía liquida o gaseosa.

Bajo la hipótesis de que el extracto, llegados a este punto de la elaboración, presenta una concentración de THC del 30%. Esto implica que de 100 gr de extracto obtenido, 30 gr es exactamente la cantidad de THC en toda la extracción. De esta manera, sabiendo que un aceite de THC al 10% tiene 1 gr de THC en 10 ml de solvente, diluyendo 3,3 gr de extracción completa en 10 ml de aceite, se obtendrá exactamente la cantidad de THC deseado y que el doctor ha prescrito en la receta.

Además, nos quedará bastante extracto para producir otros fármacos, específicos para cada paciente, y que ya estará controlado y, en consecuencia, estandarizado de manera uniforme.

Conclusión

Aunque los cálculos que acabamos de utilizar son puramente con carácter explicativo, no necesariamente correctos, el objetivo de este artículo es dejar claro cómo este procedimiento alternativo puede ofrecer un producto mucho más controlable y estandarizado, que dejaría al farmacéutico la posibilidad de elaborar diferentes productos, específicos para cada paciente, pero uniformemente controlado.

Además de todo esto, el Ministerio tendría la posibilidad de tener toda la información necesaria sobre estos tratamientos y su eficacia en diferentes padecimientos y personas, y sobre la exacta composición de cada producto ofrecido por la farmacia.

Es de vital importancia que los farmacéuticos sean conscientes de todas las posibles elaboraciones del Cannabis, de cómo controlar los resultados finales y, de esta manera, de estandarizar el procedimiento y el control, químico y burocrático.

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[1] Decreto Ministeriale, 9 novembre 2015, Gazzetta Ufficiale della Repubblica Italiana

[2]Riferimenti normativi sulla coltivazione della cannabis in Italia” (30 maggio 2018), Camera dei deputati.

[3]Guide for GMP Documentation and Records

[4] Corso Superiore SIFO in farmacia clinica – Prof. Puglisi Giovanni (Ottobre 2017) “Cannabis per uso terapeutico: la dispensazione in farmacia”

[5] Società Italiana Farmacisti Preparatori (Settembre 2016) “SIFAP propone un metodo per l’Estrazione oleosa di infiorescenze femminili di Cannabis

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Desarrollo de productos farmacéuticos a base de cannabis: de la planta al medicamento
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Desarrollo de productos farmacéuticos a base de cannabis: de la planta al medicamento
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Actualmente, países como Italia han reservado la elaboración de productos a base de cannabis solo a las farmacias, siguiendo unas normas establecidas de elaboración.
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