La epilepsia se refiere a un grupo de trastornos caracterizados por crisis recurrentes, que pueden ir acompañadas de convulsiones. El cannabis y las terapias a base de cannabis han demostrado tener efectos beneficiosos en varios tipos de epilepsia, a través de diferentes mecanismos biológicos. A nivel mundial la epilepsia afecta al 1,5% de la población, principalmente enfocada a nivel infantil y que presentan sobre todo epilepsias refractarias, donde no se responden a ante antiepilépticos o tratamientos convencionales.

El cannabis como tratamiento de la epilepsia

El cannabis medicinal está siendo una respuesta para miles de pacientes con epilepsia que no está respondiendo a los fármacos y antiepilépticos que comúnmente se utilizan. Actualmente el cannabidiol ( CBD) está extendiéndose debido a las investigaciones clínicas y preclínicas sobre su utilización ante casos de epilepsias en síndromes que la cursan como son : Lennox-Gastaut, Dravet, Doose y West. En estos se han encontrado mejorías sustanciales para los pacientes.

Dentro de los beneficios que otorga el cannabidiol ante la epilepsia se encuentra:

Efecto Anticonvulsivo del cannabis

Cerca del 60% de todas las crisis epilépticas son convulsivas, lo que significa que van acompañadas de convulsiones que se caracterizan por las contracciones rápidas, e involuntarias, de los músculos que pueden hacer que todo el cuerpo sufra temblores o sacudidas sin control. El tipo más común es la convulsión tónico-clónica, que consiste en un corto período de inmovilidad seguido de un temblor incontrolable. Ambos ataques epilépticos, los acompañados por convulsiones, y los que no, son causados por una actividad excesiva en las neuronas del cerebro. Si la actividad es grave y prolongada, las convulsiones pueden ocasionar daños en el tejido cerebral, sobre todo en los niños pequeños, cuando el cerebro todavía está en desarrollo. El síndrome de Dravet es sólo uno de los tipos de epilepsia que aparecen durante la infancia y que pueden causar daños neurológicos.

Hace siglos han utilizado el cannabis para tratarse y por ello es que se conocen las propiedades anticonvulsivas del cannabis. En 1947, los investigadores modernos analizaron las propiedades anticonvulsivantes de los cannabinoides. En un primer estudio, realizado en la Universidad de Sydney en 1974, se demostró que Δ⁹-THC administrado en dosis elevadas tenía un efecto anticonvulsivo en ratones, a los que se les había hecho sufrir convulsiones administrándoles descargas eléctricas y químicas. Se observó que el CDB aumentaba este efecto del Δ⁹-THC, aunque los investigadores no pudieron comprobar que el CDB fuese eficaz por si mismo.

Estudios anticonvulsivos del CBD

El potencial del CBD ante la epilepsia es una de las primeras acciones que se enfocan en el uso de los cannabinoides con fines terapéuticos y que en los años 70’s u 80’s comienza su investigación en varias universidades a nivel mundial.

Aún no se ha establecido el mecanismo exacto utilizado por el CDB para controlar las convulsiones, pero está más que demostrado que resulta muy eficaz en el tratamiento de diversos tipos de epilepsia, entre los que se incluye el síndrome de Dravet en los niños pequeños, y ha ganado terreno, rápidamente, como posible tratamiento debido a su falta de psicoactividad. Se tiene una relación directa con los niveles de anandamida, uno de los principales endocananbinoides.

Desde entonces, varios estudios han demostrado que, de hecho, el CDB posee propiedades anticonvulsivas importantes por si solo, además de potenciar los efectos de Δ⁹-THC. Un estudio, elaborado en 2001, demostró que Δ⁹-THC y el análogo sintético de Δ⁹ THC, WIN 55.212-2, ejercen un efecto al agonizar los receptores CB₁. El CDB ejerce sus efectos de una forma diferente, ya que no agoniza el receptor CB₁ sino que actúa como un antagonista débil. Debido a su efecto sobre los receptores CB₁ del sistema nervioso central, Δ⁹-THC en realidad puede causar convulsiones en casos raros, mientras que el CDB no parece tener este efecto secundario debido a su mecanismo de acción independiente.

 

Efecto Neuroprotector del cannabis

A medida que avanza la investigación del sistema endocannabinoide, queda claro que éste desempeña un papel importante en la regulación de la duración y frecuencia de las convulsiones, de hecho, algunos investigadores creen que la epilepsia podría ocurrir como resultado de un desequilibrio inherente del sistema endocannabinoide (una supuesta enfermedad conocida como deficiencia endocannabinoide clínica), que podría surgir debido a una lesión cerebral, infección o predisposición genética.

En 2008, un estudio publicado en la revista Nature indicó que los pacientes que sufren epilepsia del lóbulo temporal parecían tener sistemas endocannabinoides disfuncionales. Como su propio nombre indica, la epilepsia del lóbulo temporal afecta al lóbulo temporal del cerebro, y por lo general produce crisis sin convulsiones que implican algún grado de perturbación sensorial (visual, auditiva, olfativa o gustativa incluso), aunque también puede producir convulsiones tónico-clónicas en los casos graves.

La epilepsia puede afectar a diferentes zonas del cerebro, como al lóbulo temporal.
La causa común de las crisis convulsivas, y no convulsivas, es la excitación excesiva de las neuronas del cerebro, y la zona del cerebro que se ve afectada varía según el tipo de epilepsia. En pacientes sanos, se cree que los cannabinoides endógenos anandamida y 2-AG desempeñan un papel fundamental en la regulación del nivel de excitación neuronal, reduciendo así la probabilidad de que se desencadene un ataque. De este modo, en los pacientes que poseen un sistema endocannabinoide disfuncional, el cannabis y las terapias a base de cannabis pueden dirigirse, realmente, a la causa de la epilepsia y proporcionar un efecto neuroprotector que reduce la gravedad y la frecuencia de los síntomas.

El estado epiléptico

En casos muy graves de epilepsia, se puede producir una enfermedad conocida como status epilepticus o estado epiléptico. El estado epiléptico puede implicar crisis convulsivas, o no convulsivas, que o bien duran un período de más de cinco minutos cada una, o se producen con una frecuencia de más de un ataque cada cinco minutos sin recuperar la plena conciencia entre los mismos. Si al paciente no se le proporciona atención médica inmediata, durante un episodio de estado epiléptico, la pérdida prolongada de la función normal del cerebro puede ocasionar daño cerebral, o incluso la muerte. Si se proporciona una atención médica adecuada, los pacientes epilépticos suelen sobrevivir a un episodio de estado epiléptico sin mayores complicaciones.

El estado epiléptico suele tratarse con benzodiazepinas o barbitúricos. Ambas clases de fármacos son conocidos porque suelen producir una gran debilidad como efecto secundario, y están lejos de ser efectivos en general. Sin embargo, hay pruebas de que los cannabinoides, concretamente los agonistas de los receptores CB₁, como la anandamida, Δ⁹-THC, y el análogo sintético WIN 55.212-2, pueden proporcionar una mayor protección contra el estado epiléptico. En un estudio de 2006 publicado en el Journal of Pharmacology, WIN 55.212-2 demostró la capacidad de suprimir completamente todos los ataques, incluyendo los episodios prolongados asociados al estado epiléptico. El estudio también señaló que WIN 55.212-2 superaba con creces a la fenitoína y al fenobarbital a la hora de suprimir el estado epiléptico.
A partir de éste y otros estudios afines, realizados durante la última década aproximadamente, se ha demostrado que los agonistas de los receptores CB₁ son de fundamental importancia para suprimir las convulsiones, y prevenir la aparición de un estado epiléptico. Asimismo, se ha constatado que en los pacientes epilépticos, el que exista un desequilibrio en el sistema endocannabinoide aumenta la frecuencia y la gravedad de las convulsiones. En un artículo de 2007, se observó que si, a las neuronas epilépticas, se les administraba antagonistas de los receptores CB₁, se producía una actividad epiléptica continua, como la que se produce en los pacientes con estado epiléptico. Sin embargo, si se las trataba con agonistas de los receptores CB₁, la actividad excesiva se detenía. Por el contrario, cuando las neuronas no epilépticas recibieron tratamiento con antagonistas de los receptores CB₁, no se produjo ningún tipo de actividad excesiva parecida al estado epiléptico.

Por lo tanto, es evidente que tanto Δ⁹-THC como el CBD desempeñan un papel importante en el control de los ataques de la epilepsia. Sin embargo, aún no se entienden completamente los respectivos mecanismos de acción, en particular en el caso del CDB, que ejerce su efecto utilizando medios que no dependen de los principales receptores cannabinoides.

Interacción de los cannabinoides con otros fármacos antiepilépticos

Cuando se desea iniciar una terapia con cannabinoides, debe de tenerse una relación exacta de los medicamentos que están utilizando, ya que los cannabinoides pueden aumentar el efecto de algunos de ellos como son el fenobarbital, uno tratamiento bastante común. En otros casos puede interferir con los efectos que realizan como es en el caso de la etosuximida y el clordiacepóxido.  Es por eso que se debe de consultar un especialista en cannabinoides y se pueda tener un seguimiento que permita el ajuste de dosis o la supresión del medicamento.

Actualmente a nivel internacional se realizan varios estudios que poco a poco nos darán mayores datos de la efectividad de los cannabinoides con datos estadísticos.

ennox-Gastaut-Syndroms-Sindrome di Lennox-Gastaut-síndrome de lennox-gastaut Lennox-Gastaut Syndrome syndrome de Lennox-Gastaut

¿El CBD es siempre efectivo como tratamiento antiepiléptico?

El cannabis como tratamiento de la epilepsia, al igual que todos los tratamientos existentes, puede haber casos que no responden satisfactoriamente solo utilizando CBD. En estas situaciones a veces es necesario revisar el estado clínico y ver posibles interacciones que no se tuvieron presentes inicialmente.

Efectos del CBD en el tratamiento de la epilepsia.

Uno de los mayores efectos que se tienen cuando se utiliza el cannabis terapéutico, además de la reducción sustancial de crisis epilépticas, se tiene una gran mejoría a nivel emocional, cognitivo y motor, permitiendo una mayor socialización, repercutiendo a que no solo el paciente es beneficiado, sino el entorno familiar, debido a que no se tiene sedado y permite mostrar su personalidad.

 

Pero como siempre mencionamos, cada caso clínico es diferente y debe de ser estudiado por un especialista si es que desea iniciar una terapia con cannabinoides.

Si desea conocer si los cannabinoides son una opción para su caso clínico, no dude en escribirnos.

¿Te ha gustado este post? Haz una valoración.

*Este post se ha realizado en base a investigaciones existentes hasta la fecha de publicación del artículo. Debido al incremento de estudios en torno al cannabis medicinal, la información expuesta puede variar a lo largo del tiempo e iremos informando en posteriores escritos.

Summary
Rating: 4.4/5. From 16 votes.
Please wait...