El cannabis como medicina para el dolor crónico

Aproximadamente un 25% de los alemanes sufren dolor crónico. La terapia del dolor, ya sea con o sin medicamentos, puede ser insuficiente en algunos casos para lograr un alivio efectivo del dolor. Por ello, se requieren medidas complementarias eficaces como la terapia con cannabis medicinal.

Dado que el conocimiento sobre el uso de cannabis con fines médicos ha mejorado en los últimos años gracias a una importante cantidad de estudios clínicos, la administración de medicamentos a base de cannabis puede ser útil para pacientes que no experimentan suficiente alivio del dolor con la terapia estándar. Sin embargo, antes de profundizar en este tema, explicaremos brevemente qué formas de dolor existen y qué opciones terapéuticas hay.

¿Cuáles son los diferentes tipos de dolor?

La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) define el dolor como «una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con un daño tisular real o potencial o descrita en términos de dicho daño».

Los analgésicos distinguen entre los siguientes tipos de dolor, entre otros:

Dolor fisiológico por nociceptoresEste dolor es causado por la excitación de nociceptores que reaccionan a diferentes influencias (por ejemplo, frío, calor, presión) y transmiten la información al sistema nervioso central.
Dolor patológico por nociceptoresCuando el tejido está dañado (p. Ej., Hematomas), se movilizan células inflamatorias, que luego interfieren con el área afectada, haciéndola más sensible de lo normal (p. Ej., Quemaduras solares).
Dolor neuropáticoEl dolor neuropático (dolor de los nervios) ocurre cuando las fibras nerviosas se lesionan, como en una hernia de disco. Puede ser similar a una convulsión, disparar, ardor y aburrido.
Dolor reflectanteEste tipo de dolor se desencadena por una función motora alterada. Los receptores del dolor se excitan con la tensión muscular. El dolor, a su vez, aumenta la tensión muscular, creando un ciclo de dolor muscular y tensión muscular.
Dolor de músculos / tejidos blandosEl dolor de tejidos blandos es causado, por ejemplo, por la fibromialgia. El dolor suele limitarse a determinadas zonas del cuerpo.
Ataques de dolorLos ataques de dolor se producen, por ejemplo, con dolor de cabeza (dolores de cabeza tensionales o migrañas).
Dolor psicógenoEn este síndrome de dolor, no se dan causas físicas. Los síntomas se basan en procesos psicológicos (estrés mental, problemas o enfermedades psicológicas).

 

¿Cuál es la diferencia entre dolor agudo y crónico?

El dolor agudo ocurre, por ejemplo, durante una lesión y es una señal de advertencia del cuerpo. Normalmente, se limita al lugar donde se origina. Cuando se elimina la causa, como por ejemplo cuando la lesión ha sanado, el dolor desaparece por sí solo.

Con el dolor crónico, se pierde la función como señal de advertencia. Esto significa que los síntomas del dolor persisten a pesar de la causa curada. Los médicos hablan de dolor crónico cuando ha persistido durante al menos tres meses y deteriora significativamente la calidad de vida del paciente. Los primeros síntomas de dolor luego se convierten en una enfermedad separada.

Terapia del dolor crónico

Dado que el síndrome de dolor crónico es una enfermedad compleja, el tratamiento a menudo no es fácil. Una terapia multimodal, es decir, una combinación de diferentes terapias no farmacológicas que se adaptan individualmente al paciente, es la mayor promesa de éxito. Esto puede incluir los siguientes métodos de tratamiento, por ejemplo:

Fisioterapia: Varios métodos, como la fisioterapia, terapia de ejercicio o aplicar calor o frío, pueden aliviar el dolor.

Terapias invasivas: Dependiendo del tipo de dolor, los procedimientos invasivos como inyecciones o estimulación nerviosa pueden ser útiles.

Procedimientos complementarios: Complementarios al tratamiento médico convencional, los tratamientos naturopáticos o la medicina tradicional china (MTC) también pueden reducir las condiciones de dolor. Otros posibles procedimientos son acupuntura, acupresión y osteopatía.

Terapia psicológica: Los factores psicosociales y psicológicos juegan un papel importante en el desarrollo y cronificación del dolor. Muchos pacientes padecen estados de ánimo depresivos o incluso desarrollan depresión, lo que intensifica los síntomas del dolor. En tales casos, se puede indicar la terapia cognitivo-conductual.

Tratamiento con medicación

Además de los métodos de terapia mencionados anteriormente, también se prescriben medicamentos para el síndrome de dolor crónico. Para un uso a corto plazo, los pacientes suelen recibir analgésicos clásicos como paracetamol, ácido acetilsalicílico (AAS), naproxeno, ibuprofeno o diclofenaco. Dado que estos medicamentos pueden afectar la mucosa gastrointestinal y la presión arterial, hay que considerar cuidadosamente su uso a largo plazo.

Si los pacientes sufren de dolor neuropático, los médicos suelen recetar medicamentos anticonvulsivos como lamotrigina, topiramato o gabapentina. Aunque se utilizan principalmente en el tratamiento de la epilepsia, se sabe que los principios activos pueden influir positivamente en determinados procesos de dolor en el organismo. El topiramato, por ejemplo, se usa para la profilaxis de la migraña. Sin embargo, estos medicamentos no están exentos de efectos secundarios; pueden aparecer síntomas como ataxia, fatiga y mareos.

En el contexto de la terapia del dolor, muchos médicos también prescriben antidepresivos (antidepresivos tricíclicos como amitriptilina o inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina), ya que pueden influir positivamente en el procesamiento del dolor en dosis bajas.

Uso de opioides

Para el dolor crónico muy severo, los médicos recetan opioides. Estos se dividen en fármacos de acción más débil y de acción fuerte. Los primeros incluyen analgésicos como tilidina o dihidrocodeína. Los fármacos de acción más fuerte son el fentanilo, la buprenorfina y la oxicodona.

Los opioides pueden causar efectos secundarios no deseados como náuseas, vómitos, sequedad de boca, estreñimiento, pérdida de apetito, dolores de cabeza y trastornos psiquiátricos. Para aliviar estos síntomas, los afectados suelen recibir más medicación.

Además, existe un mayor riesgo de dependencia con los opioides. Además, los pacientes desarrollan una tolerancia a los opioides relativamente rápido, por lo que la dosis tiene que aumentarse cada vez más para que haga suficiente efecto.

El mecanismo de acción del cannabis medicinal para el dolor

Los cannabinoides de la planta de cannabis como el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD) tienen propiedades analgésicas y antiinflamatorias. Ejercen su efecto al interactuar con el sistema endocannabinoide y sus receptores cannabinoides en el cuerpo. Ahora se sabe que el sistema endocannabinoide juega un papel importante en varios procesos fisiológicos como el manejo del dolor.

Por ejemplo, cuando ocurre una lesión, el cuerpo produce la sustancia mensajera prostaglandina, que es producida por la enzima ciclooxigenasa (COX). La prostaglandina luego se une a los receptores del dolor para que el cerebro perciba el dolor. Los medicamentos clásicos (analgésicos no opioides como el ibuprofeno) bloquean la enzima COX. Como resultado, la prostaglandina ya no se produce.

Los opioides tienen un mecanismo de acción diferente. Se unen a los receptores de opioides en el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y en el sistema nervioso periférico (células nerviosas fuera del cerebro y médula espinal).

Los cannabinoides también actúan en la médula espinal. Sin embargo, los opioides paralizan toda la transmisión del dolor, mientras que los cannabinoides «solo» ralentizan la transmisión del dolor.

Antes de que un impulso de dolor llegue a la conciencia, la médula espinal puede debilitarlo o intensificarlo. Este efecto se llama teoría de la compuerta o ‘gate control’. Varios estudios han demostrado que los cannabinoides pueden cambiar la teoría de la compuerta o debilitar el impulso del dolor (1).

Los cannabinoides influyen en la percepción del dolor

Varios estudios sugieren que los cannabinoides no reducen la intensidad del dolor sino que hacen que el malestar sea más llevadero. Por ejemplo, el investigador Martin De Vita de la Universidad de Syracuse en EE. UU declaró en su meta-estudio que el THC en particular se asoció con aumentos moderados en la tolerancia al dolor y el umbral del dolor (3). No se mostró ninguna reducción en la intensidad del dolor, y sin embargo, el dolor se percibió como menos desagradable.

De Vita explicó además que el presente estudio se había centrado en el uso de THC. No quedaba claro si otros cannabinoides conducirían a resultados diferentes.

El cannabis como medicamento es particularmente eficaz para el dolor neuropático

El cannabis medicinal muestra un efecto positivo especialmente en el dolor neuropático crónico y el dolor en el contexto de la esclerosis múltiple (4). En un estudio de grupo paralelo en el que participaron 50 pacientes con dolor neuropático asociado al VIH, se demostró que los síntomas del dolor se redujeron significativamente después de fumar cannabis.

El mismo resultado se obtuvo en un estudio cruzado en el que los pacientes recibieron dronabinol para el dolor relacionado con la EM. Además, estudios controlados más pequeños demostraron que el cannabis medicinal también puede ser eficaz para el dolor crónico de otras causas como la fibromialgia, el reumatismo y el dolor tumoral.

Conclusión

La sintomatología del dolor crónico es una de las principales indicaciones curativas asociadas al cannabis medicinal. Varios estudios controlados con placebo ya han podido demostrar el efecto correspondiente.

Los medicamentos no opioides, así como los opioides en particular, pueden causar efectos secundarios graves. Los estudios sugieren que la combinación de productos farmacéuticos y medicamentos a base de cannabis no solo puede mitigar los efectos secundarios, sino que es posible que los pacientes reduzcan la dosis de analgésicos y opioides. Otra ventaja es que los pacientes no desarrollan una tolerancia al uso de cannabis medicinal como lo hacen con los opioides.

En consecuencia, para muchos pacientes, el cannabis medicinal puede ser un componente importante en la terapia del dolor para lograr el alivio del mismo y mejorar la calidad de vida.

(1) Starowicz K, Finn DP. Cannabinoids and Pain: Sites and Mechanisms of Action. Adv Pharmacol. 2017;80:437-475. doi: 10.1016/bs.apha.2017.05.003. Epub 2017 Jun 20. PMID: 28826543

(2) Haroutounian S, Ratz Y, Ginosar Y, Furmanov K, Saifi F, Meidan R, Davidson E. The Effect of Medicinal Cannabis on Pain and Quality-of-Life Outcomes in Chronic Pain: A Prospective Open-label Study. Clin J Pain. 2016 Dec;32(12):1036-1043. doi: 10.1097/AJP.0000000000000364. PMID: 26889611

(3) De Vita MJ, Moskal D, Maisto SA, Ansell EB. Association of Cannabinoid Administration With Experimental Pain in Healthy Adults: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Psychiatry. 2018 Nov 1;75(11):1118-1127. doi: 10.1001/jamapsychiatry.2018.2503. PMID: 30422266; PMCID: PMC6248100

(4) Grotenhermen F, Müller-Vahl K, The therapeutisch potential of cannabis and cannabinoids, Dtsch Arztebl Int 2012; 109(29-30): 495-501; DOI: 10.3238/ärztebl.2012.0495

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About Alexandra

Alexandra Latour verfügt über langjähre Erfahrungen als Autorin im medizinischen Bereich. Ab dem Jahr 2017 hat sie sich als Medical Writer auf das Thema Cannabis als Medizin spezialisiert und war für Leafly Deutschland tätig.