Más de 422 millones personas en todo el mundo padecen “diabetes mellitus”. Los hábitos nutricionales y un estilo de vida desfavorables han hecho que la diabetes se convierta en una enfermedad, en cierta manera, provocada por la civilización.

Los diabéticos tienen un trastorno patológico que involucra a su metabolismo del azúcar. Su glucemia se encuentra elevada de forma permanente. Se puede hacer una distinción entre la diabetes mellitus tipo 1 y tipo 2. Mientras que la diabetes tipo 1 es relativamente rara, alrededor de 95 de cada 100 pacientes sufren diabetes tipo 2.

También hay dos otros tipos de diabetes:

  • DALA (diabetes autoinmunitaria en adultos). Es una forma especial de diabetes tipo 1 que, a menudo, solo se desarrolla en la madurez. El páncreas no produce la insulina suficiente o no produce nada insulina en absoluto.
  • MODY, del inglés del acrónimo en inglés Maturity Onset Diabetes of the Young. Es la diabetes que se produce en el inicio de la madurez en los jóvenes. En este tipo de diabetes existe un defecto genético en las células que producen la insulina. Afecta aproximadamente a un 1% de los pacientes diabéticos.
  • Si el páncreas está dañado hablamos de diabetes pancreática. Este daño puede deberse a un abuso crónico de alcohol, a cálculos biliares o a pancreatitis.
  • Alrededor de 4 de cada 100 mujeres embarazas desarrollan diabetes gestacional. Sin embargo, este tipo de diabetes suele desaparecer tras el parto del bebé.

La diabetes mellitus y sus causas

La diabetes tipo 1 a menudo se manifiesta durante la adolescencia. Es una enfermedad autoinmune crónica en la que se destruyen las células beta que producen la insulina en el páncreas, lo que provoca una deficiencia de insulina. También se sospechas que las infecciones virales como la rubeola o las paperas, así como los factores hereditarios pueden desencadenar la enfermedad.

La causa de la diabetes tipo 2 es una falta de efectividad de la insulina sobre las células. Después de comer, las células pancreáticas ya se han vuelto resistentes, no reaccionan suficientemente o en absoluto, así que no liberan la insulina. Como consecuencia, la glucemia crece bruscamente tras la ingesta de comida. Las células ya no pueden absorber la glucosa de la sangre (la resistencia a la insulina).

Aunque las células beta producen la insulina que liberan en la sangre, esta cantidad no es suficiente para bajar la glucemia. Esto provoca una deficiencia relativa de la insulina, por la que el páncreas intenta compensar al inicio de la enfermedad diabetes. A medida que se desarrolla la enfermedad, sin embargo, baja la función pancreática y aumenta la glucemia.

El uso del cannabis y la diabetes

Hace algunos años se consideró el uso del cannabis para intenciones recreacionales como un factor de riesgo. Sin embargo, no hay evidencia científica al respecto.

Tras entrevistar a varios consumidores de cannabis, los científicos de Estados Unidos que llevaron a cabo la investigación CARDIA encontraron que gran parte de los encuestados había desarrollado la prediabetes. (1) En este caso, la glucemia está elevada, pero sigue siendo más baja que el umbral diabético. Sin embargo, como los investigadores no podían encontrar una relación directa entre el uso de cannabis y la prediabetes, teorizaron la posibilidad de que la prediabetes se desarrollara debido a los hábitos de comer alimentos muy calóricos.

Hasta la fecha, hay pocos datos sobre la relación entre el cannabis y los procesos metabólicos del cuerpo. En 2013, los investigadores de Estados Unidos preguntaron a un total de 4657 adultos sobre su uso de cannabis y tomaron muestras de sangre para evaluar la resistencia a la insulina. Entre los usuarios, los investigadores encontraron que tenían niveles más bajos de insulina en ayunas y más baja resistencia a la insulina en su sangre que los que no usaban cannabis. (2)

Por otro lado, una encuesta realizada por médicos estadounidense mostró que los pacientes con diabetes tipo 1, los que usaban el cannabis regularmente, tenían dos veces más probabilidad de sufrir cetoacidosis diabética. (3) En este caso, se produce una deficiencia absoluta de la insulina debido a una concentración excesiva de los cuerpos cetónicos.

La encuesta se realizó entre unos 450 pacientes, de los que 124 explicaron que usaban regularmente cannabis. El 20,9% de los usuarios de cannabis ya había sido tratado una vez debido a la cetoacidosis. La tasa entre los que no usaban solo fue del 8,2%. Sin embargo, los investigadores admitieron que no estaba claro si estos resultados eran representativos.

La diabetes mellitus y sus síntomas

Normalmente la diabetes no causa ningún síntoma al inicio de la enfermedad. De hecho, suele descubrirse, por suerte, por ejemplo durante un examen rutinario o cuando se producen un daño consecuente. En las fases avanzadas, se pueden presentar los siguientes síntomas:

  • Sed severa
  • Un apetito voraz
  • Flojera
  • Piel seca y picazón
  • Micción excesiva
  • Mayor susceptibilidad a las infecciones.

En la diabetes tipo 2, a menudo los síntomas se producen cuando el 80% de las células que producen la insulina han sido destruidas y el páncreas ya no es capaz de compensar la deficiencia de la insulina. Como la glucemia puede crecer mucho, el paciente tiene el riesgo de caer en coma diabético (cetoacidosis diabética).

Daños consiguientes de una enfermedad diabética

La diabetes puede desencadenar enfermedades secundarias, especialmente si la glucemia está elevada permanente y no se ajusta correctamente. Otros factores de riesgo que pueden provocar daños secundarios son una mala dieta y actividad física insuficiente.

A menudo, los vasos sanguíneos de las personas con diabetes se dañan y se desarrolla una microangiopatía diabética. Esto significa que se produce mucho sangrado y las paredes del vaso sanguíneo se vuelven permeables. El engrosamiento de las paredes del vaso también puede llevar a trastornos circulatorios y oclusión vascular. A menudo, la retina de los ojos (la retinopatía diabética), los riñones (nefropatía diabética) y los pies (pie diabético) son particularmente afectados. Además, los pacientes con diabetes suelen sufrir enfermedades cardiovasculares.

El diagnóstico y la terapia de la diabetes

Se diagnostica la diabetes mellitus por la glucemia. Normalmente es inferior 100 mg/dl en el plasma sanguíneo. Tras la ingesta alimentaria, este número no crece por encima de 140 mg/dl.

La diabetes está presente si la glucemia ocasional es más de 200 mg o 126 mg/dl durante el ayuno. También hay diabetes si la glucosa sanguínea a largo plazo (número HbA1c) excede el valor de un 6,5% o la prueba de tolerancia a la glucosa (9oGTT 2-hora número) muestra un valor más alto de 200 mg/dl.

El tratamiento depende del tipo de la diabetes que tenga el paciente. Por ejemplo, para los diabéticos tipo 1, es vital inyectarse insulina con regularidad. Dado que los antidiabéticos son ineficaces para este tipo de diabetes, se utilizan insulina de acción corta (análogos de insulina) e insulina normal de acción prolongada en el curso de la terapia con medicamentos.

Para los diabéticos tipo 2, por otro lado, hay varias opciones terapéuticas disponibles. Aquí es particularmente importante que el paciente preste atención a sus hábitos de vida y alimentación. Una dieta saludable y ejercicio físico regular deben estar en la agenda. Se pueden utilizar antidiabéticos orales como los inhibidores de SGLT-2 como medida de apoyo. Si estos medicamentos no son lo suficientemente efectivos, es necesaria la terapia con insulina.

¿Qué influencia tiene el cannabis medicinal en la diabetes?

En un estudio controlado con placebo y realizado por investigadores de la Universidad de Nebraska, 62 diabéticos (tipo 2) recibieron diferentes dosis de cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabivarina (THCV) o un placebo (4) durante un período de 13 semanas. El THCV en particular mostró un efecto positivo. En comparación con el grupo de placebo, el cannabinoide redujo la glucosa plasmática en ayunas y mejoró la función de las células pancreáticas. Los investigadores concluyeron que el THCV podría ser un agente potencial para el control glucémico en los diabéticos.

Los científicos de la Universidad de Buckingham investigaron el espectro de acción del THCV en ratones obesos (5). Una vez más, se demostró que el THCV puede reducir la intolerancia a la glucosa. Al mismo tiempo, la tolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la insulina mejoraron en los ratones.

La obesidad siempre está asociada con el riesgo de diabetes. Pero los vínculos entre la obesidad, la diabetes y el cannabis aún no están claros. Sin embargo, se supone que el cannabis puede influir en el peso corporal. La evidencia la proporciona un estudio de la Universidad Metropolitana Nelson Mandela en Sudáfrica, entre otros.

Después de administrar un extracto de cannabis a ratas con sobrepeso durante un período de tiempo más largo, los investigadores observaron una pérdida de peso significativa (6). Sin embargo, el páncreas ganó peso. Según los investigadores, la razón de esto podría ser que los cannabinoides pueden haber protegido las células beta responsables de la producción de insulina mediante un mecanismo que aún se desconoce.

Cannabis medicinal en la neuropatía diabética

La neuropatía o polineuropatía diabética, cuando varios nervios se ven afectados, es una enfermedad secundaria común de la diabetes. El tratamiento suele consistir en fármacos como duloxetina, pregabalina o gabapentina para aliviar los síntomas del dolor.

Los ccannabinoides, especialmente el THC, pueden ser un suplemento de efectos secundarios bajos para otros tratamientos de terapia del dolor. En la actualidad, también hay varios estudios que demuestran el potencial del cannabis en el dolor neuropático (7).

Además del THC, el CBD también parece tener un efecto analgésico. Investigadores de la Universidad de Milano-Bicocca estudiaron este efecto en ratas con polineuropatía diabética (8). Después de que las ratas fueron tratadas repetidamente con CBD, los síntomas del dolor mejoraron. Además, el CBD parecía proteger al hígado del estrés oxidativo.

Conclusión

Los estudios científicos sobre diabetes y cannabis aún no son lo suficientemente concluyentes para concluir si el cannabis medicinal ofrece beneficios terapéuticos para los diabéticos.

Aunque existe evidencia de que los cannabinoides pueden mejorar la sensibilidad a la insulina y la función de las células beta para que los pacientes con diabetes tipo 2 puedan beneficiarse, esto aún no se ha demostrado claramente.

La investigación está más avanzada en el alivio del dolor neuropático. Aquí hay una clara evidencia de que el cannabis medicinal puede ser un suplemento de efectos secundarios bajos para las terapias convencionales en diabetes.

(1) Department of Epidemiology and Community Health, School of Public Health, University of Minnesota, Minneapolis, USA, 2015, „Marijuana use and risk of prediabetes and diabetes by middle adulthood: the Coronary Artery Risk Development in Young Adults (CARDIA) study

(2) Creighton University, Elizabeth A Penner et al., 2013, „The impact of marijuana use on glucose, insulin, and insulin resistance among US adults

(3) ärzteblatt.de, Rüdiger Meyer, 2018, „Diabetes Typ 1: Cannabiskonsum könnte Ketoazidose fördern

(4) National Health Service, USA, Khalid A Jadoon et al., 2016, „Efficacy and Safety of Cannabidiol and Tetrahydrocannabivarin on Glycemic and Lipid Parameters in Patients With Type 2 Diabetes: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled, Parallel Group Pilot Study

(5) University of Buckingham, UK, E T Wargent et al., 2013, „The cannabinoid Δ9-tetrahydrocannabivarin (THCV) ameliorates insulin sensitivity in two mouse models of obesity

(6) Nelson Mandela Metropolitan University, Port Elizabeth, South Africa, Levendal RA1 et al., 2012, “Cannabis exposure associated with weight reduction and β-cell protection in an obese rat model

(7) Leafly.de, 2019, “Polyneuropathie und Cannabis als Medizin

(8) University of Milano-Bicocca, Milano, Italy, Comelli F1, 2009, ”Beneficial effects of a Cannabis sativa extract treatment on diabetes-induced neuropathy and oxidative stress