Cada año, el 4 de febrero, celebramos el Día Mundial contra el cáncer. Un evento anual creado por la Unión Internacional Contra el Cáncer (UICC) en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para concienciar sobre la principal causa de muerte en el mundo: el cáncer.

El último informe publicado en 2018 por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés) indica que se han diagnosticado 18,1 millones de nuevos casos de cáncer y 9,6 millones de personas han muerto a causa de la enfermedad. Este preocupante aumento del número de nuevos casos se atribuye a varios factores, como el aumento del envejecimiento y de la población, pero también a los cambios en los estilos de vida (tabaco, mala alimentación, reducción de la actividad física, contaminación, etc.).

El objetivo del Día Mundial contra el cáncer es informar y concienciar sobre el cáncer para luchar contra esta enfermedad. Este día es una oportunidad para que revisemos lo que la gente sabe sobre el cáncer y el papel de los cannabinoides.

¿Qué es el cáncer?

El término «cáncer» incluye todas las enfermedades caracterizadas por la proliferación excesiva e incontrolada de las llamadas células anormales.  La multiplicación excesiva de estas células formará gradualmente grupos de células que podrían convertirse en un tumor si se acumulan demasiado. Se estima que se necesitan unas 100.000 células para hablar de un tumor.

Un tumor se considera peligroso (maligno) cuando las células comienzan a desprenderse y a atacar los tejidos vecinos para formar otros tumores llamados metástasis.

Cannabis medicinal

La planta Cannabis sativa L. es la fuente más importante de fitocannabinoides. Estas moléculas interactúan con el sistema endocannabinoide (ECS, por sus siglas en inglés) en el cuerpo y se ha utilizado como un remedio natural durante siglos. En las últimas décadas se han realizado muchas investigaciones para desvelar los secretos de esta planta.

El sistema endocannabinoide en el cáncer

El sistema endocannabinoide es un sistema biológico que desempeña un papel esencial en el funcionamiento y el equilibrio del cuerpo humano (homeostasis). Regula la actividad de los neurotransmisores y muchos procesos fisiológicos del cuerpo.[1]

La desregulación del ECS debido a una variación en la expresión de sus componentes (receptores, ligandos/activados y enzimas; proteínas que aceleran las reacciones químicas) puede ser la causa de diversos trastornos (epilepsia, trastornos neurodegenerativos, cánceres, etc.). Según los estudios existentes, la sobreexpresión de estos elementos podría estar relacionada con la agresividad de los tumores.[2]

Alivio de los síntomas

Los cannabinoides, que son grupos de moléculas que pueden encontrarse en plantas como el cannabis, han sido objeto de muchos estudios en los últimos años y los resultados han demostrado que pueden mejorar los síntomas relacionados con la quimioterapia: las náuseas, los vómitos y la pérdida de apetito, así como el dolor, la ansiedad o los problemas de sueño relacionados con el cáncer.

Las náuseas y los vómitos son inducidos por la quimioterapia, en la que los cannabinoides han demostrado ser eficaces.  Muchos estudios han demostrado que sus propiedades antieméticas son superiores a las de los antieméticos tradicionales (proclorperazina, metoclopramida, clorpromazina, etc).

En los ensayos clínicos, los pacientes sometidos a quimioterapia prefirieron utilizar tratamientos basados en los cannabinoides debido a algunos de los efectos secundarios considerados beneficiosos (por ejemplo, sedación, analgesia, etc.). Los fármacos sintéticos basados en el tetrahidrocannabinol (THC) ya han sido aprobados por la FDA (Food and Drug Administration) como antieméticos.

Los problemas relacionados con la pérdida de apetito (anorexia, pérdida de peso, caquexia…) también son recurrentes en las personas que sufren cáncer. También en este caso, el uso de los cannabinoides ha dado lugar a resultados alentadores que ilustran el papel de los ECS en la regulación del comportamiento alimentario. Los estudios preclínicos y clínicos han demostrado que los cannabinoides como el THC, en particular, pueden estimular el apetito y ralentizar la pérdida de peso en los pacientes.

Los cannabinoides también pueden ayudar a aliviar el dolor al interactuar con los receptores de cannabinoides CB1 y CB2, situados respectivamente en el sistema nervioso central, en el caso del primero, y en los tejidos periféricos, en el caso del segundo. El uso de activadores de los receptores CB1 y CB2, como el cannabidiol (CBD) o el THC, puede reducir el dolor en parte al disminuir la liberación de agentes inflamatorios.  Un estudio de Noyés y otros demostró que el THC producía efectos analgésicos similares a los de la codeína. [3]

Propiedades antitumorales de los cannabinoides

En los últimos años, los científicos se han preguntado si los cannabinoides podrían ser más que una ayuda para aliviar y mejorar el confort de los pacientes, más que un simple tratamiento paliativo, sino un tratamiento curativo para el cáncer.

Los estudios preclínicos han demostrado que los cannabinoides pueden tener un potencial antitumoral en algunos casos de cáncer. Estos componentes de la planta de cannabis desempeñan un papel fundamental en los mecanismos de propagación del cáncer, como la angiogénesis (el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos) o el desarrollo de metástasis (células cancerosas que se han desprendido de un tumor inicial para colonizar otros órganos). [4]

Además, en estudios realizados en animales también se informó de que los cannabinoides pueden detener el ciclo de crecimiento de las células, causar apoptosis (muerte celular programada) y bloquear la propagación de las células cancerosas y la angiogénesis al inhibir el factor de crecimiento endotelial vascular (FCEV), que es en parte responsable del crecimiento de algunos tumores.  En otras palabras, los cannabinoides destruirían ciertas células cancerosas y limitarían la propagación de la enfermedad. La mayoría de los estudios se centran en el THC, probablemente el cannabinoide más conocido del cannabis, que se ha comprobado que tiene efectos antitumorales en cánceres como el glioblastoma; sin embargo, es necesario investigar en los seres humanos. [5]

Los científicos también han estudiado el CBD, otro cannabinoide del cannabis, y numerosos estudios in vivo e in vitro han puesto de relieve sus numerosas propiedades para ciertos tipos de cánceres como los antiinflamatorios, antiangiogénicos, antiproliferativos o incluso proapoptóticos.  A continuación, se presentan estudios in vitro en animales:

En el caso del cáncer de pulmón, el CBD reduce el crecimiento, la invasión y la migración de los tumores.

En los casos de tumores cerebrales, el CBD ha reducido la proliferación celular, la migración, la invasión y la viabilidad de las células cancerosas.

También se ha observado una disminución del tamaño del tumor en el cáncer de colon y, finalmente, se ha informado de una reducción de la proliferación del cáncer de piel y de mama.

Por el momento, los pocos estudios clínicos que se han realizado muestran buenas perspectivas. En un ensayo clínico realizado en 2018 con 119 personas con diferentes tipos de cáncer, una persona con una forma muy rara de cáncer cerebral vio reducido el tamaño de su tumor en un 60% después de 6 meses de uso del CBD. Sin embargo, el paciente estaba bajo todos los tratamientos estándar (radioterapia, quimioterapia, cirugía). [6]

En general, los numerosos estudios preclínicos y los pocos estudios clínicos han demostrado que los cannabinoides como el THC y el CBD pueden utilizarse para tratamientos paliativos. Sin embargo, se necesitarán estudios más profundos en humanos para confirmar la gran promesa de su potencial como tratamiento antitumoral.

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[1] Russo, E. B. (2016). Beyond Cannabis: Plants and the Endocannabinoid System. Trends in Pharmacological Sciences, 37(7), 594–605. doi:10.1016/j.tips.2016.04.005

[2] Dariš, B., et alt. (2019). Cannabinoids in cancer treatment: Therapeutic potential and legislation. Bosnian Journal of Basic Medical Sciences, 19(1), 14–23. doi:10.17305/bjbms.2018.3532

[3] Abrams, D., & Guzman, M. (2015). Cannabis in cancer care. Clinical Pharmacology & Therapeutics, 97(6), 575–586. doi:10.1002/cpt.108

[4] Laezza, C. et alt. (2020). The Endocannabinoid System: A Target for Cancer Treatment. International Journal of Molecular Sciences, 21(3), 747. doi:10.3390/ijms21030747

[5] Guzmán, M., et alt. (2006). A pilot clinical study of Δ9-tetrahydrocannabinol in patients with recurrent glioblastoma multiforme. British Journal of Cancer, 95(2), 197–203. doi:10.1038/sj.bjc.6603236

[6] Kis, B., et alt. (2019). Cannabidiol—from Plant to Human Body: A Promising Bioactive Molecule with Multi-Target Effects in Cancer. International Journal of Molecular Sciences, 20(23), 5905. doi:10.3390/ijms20235905

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Día Mundial del Cáncer: ¿Qué puede hacer el cannabis medicinal contra el cáncer?
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Día Mundial del Cáncer: ¿Qué puede hacer el cannabis medicinal contra el cáncer?
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El Día Mundial del Cáncer es una oportunidad para mostrar a la gente el potencial de los cannabinoides para mejorar los síntomas relacionados con la quimioterapia del cáncer.
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