La enfermedad inflamatoria intestinal agrupa un conjunto de patologías que atacan el tubo digestivo. Estas enfermedades provocan inflamaciones crónicas a lo largo de este conducto y los síntomas se pueden presentar en forma de brotes a lo largo de la vida del paciente. El tiempo entre los brotes es variable dependiendo de la gravedad de la enfermedad y la terapia que siga para tratarla. Afecta tanto a hombres como a mujeres de cualquier edad, aunque sí que es cierto que el diagnóstico es más habitual en pacientes de entre 20 y 40 años.

Dentro de la enfermedad inflamatoria intestinal se incluye la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa, la colitis indeterminada, la colitis colágena y la colitis linfocítica. Quien sufre algún padecimiento de los incluidos en este grupo tiene que seguir un tratamiento de por vida en el que se tiene muy en cuenta la dieta.

Efectos del CBD en la enfermedad inflamatoria intestinal

En 2004 se publicó un artículo del doctor Ethan Russo, neurólogo y antiguo presidente de la Asociación Internacional por el Cannabis como Medicamento, en el que analizaba si una deficiencia en el sistema endocannabinoide podía explicar enfermedades como la migraña, la fibromialgia o la enfermedad inflamatoria intestinal, entre otras. En él, Russo afirmaba que esta última era la más diagnosticada por los gastroenterólogos americanos.

En el caso de este tipo de enfermedades, el hecho de que el sistema endocannabinoide tenga una función muy importante es clara, pues el 2-araquidonilglicerol, un ligando de los receptores CB1 y CB2 de este sistema, fue aislado por primera vez en intestinos de canes. En el artículo, Russo sintetiza otras investigaciones en las que se demuestra que un mal funcionamiento del sistema endocannabinoide puede reducir la motilidad gastrointestinal, provocando la irritación. Los estudios que Ethan Russo analiza consideran que un tratamiento con cannabinoides sería más efectivo y menos agresivo que otros fármacos

[1].

El artículo de Russo comentaba que el cannabidiol (CBD) por sí solo no podía ofrecer muchos efectos positivos para los pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales, sino que tenía que trabajar conjuntamente con el tetrahidrocannabinol (THC). Sin embargo, otros estudios han demostrado que el CBD podría tener un papel más importante que el que se creía anteriormente.

En un estudio posterior se investigó el efecto del CBD como modulador del eje neuroinmune del intestino, basado en su capacidad para controlar, tanto la respuesta inflamatoria durante la inflamación intestinal, como la activación de las células gliales del tejido nervioso, que mantienen la integridad de la mucosa intestinal y actúan como células inmunocompetentes contra los estímulos que causan la enfermedad. Además, las células gliales también pueden desencadenar y perpetuar la inflamación intestinal al interaccionar con otros tipos de células del sistema inmunológico.

Los resultados del estudio indican que el CBD es una molécula moduladora clave, que puede interferir con las interacciones de las células gliales en un ambiente inflamatorio intestinal. Su actividad conduce a la reducción del daño intestinal producido durante el estado inflamatorio intestinal. Estas conclusiones correlacionan y amplían los hallazgos que proponen el CBD como un potente compuesto capaz de modular la inflamación intestinal[2].

Más adelante se han seguido realizando estudios en los que los efectos beneficiosos e inmunomoduladores del CBD han sido ampliamente evidenciados en modelos animales experimentales. En estas investigaciones se ha demostrado que el CBD puede retardar el curso de la enfermedad, mejorar los síntomas y aumentar la eficacia de los fármacos disponibles para el tratamiento de trastornos como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. Debido a su baja toxicidad y la ausencia de efectos psicotrópicos indeseables, el CBD puede representar una esperanza para desarrollar un nuevo enfoque farmacológico que tenga por objetivo mejorar el tratamiento de los trastornos inflamatorios intestinales[3].

 

[1] Smith, S. C., & Wagner, M. S. (2014). Clinical endocannabinoid deficiency (CECD) revisited: can this concept explain the therapeutic benefits of cannabis in migraine, fibromyalgia, irritable bowel syndrome and other treatment-resistant conditions?. Neuro endocrinology letters, 35(3), 198-201.

[2] De Filippis, D., Esposito, G., Cirillo, C., Cipriano, M., De Winter, B. Y., Scuderi, C., … & Iuvone, T. (2011). Cannabidiol reduces intestinal inflammation through the control of neuroimmune axis. PLoS One, 2011.

[3] Esposito, G., Filippis, D. D., Cirillo, C., Iuvone, T., Capoccia, E., Scuderi, C., … & Steardo, L. (2013). Cannabidiol in inflammatory bowel diseases: a brief overview. Phytother Res. 2013 May;27

¿Te ha gustado este post? Haz una valoración.

*Este post se ha realizado en base a investigaciones existentes hasta la fecha de publicación del artículo. Debido al incremento de estudios en torno al cannabis medicinal, la información expuesta puede variar a lo largo del tiempo e iremos informando en posteriores escritos.

No votes yet.
Please wait...
Summary