El cannabis es una planta que se ha cultivado y utilizado durante más de 5000 años. Hoy en día se usa por sus propiedades medicinales pero también tiene usos industriales y recreativos. Los primeros testimonios de su uso médico los encontramos en la antigüedad, en zonas de en Asia y en el Medio Oriente. Fue solo mucho más tarde, a principios del siglo XIX, cuando comenzó a usarse en la medicina occidental1. Hoy queremos abordar la diferencia entre el consumo de cannabis medicinal y recreativo.

Además de su uso médico, la planta se consume recreativamente por sus efectos psicotrópicos. Esto ha llevado a una fuerte prohibición del cannabis en países de todo el mundo. Sin embargo, en la actualidad se está investigando y poniendo el foco cada vez más en esta planta por sus propiedades medicinales. Aún así, la prohibición del cannabis en muchos países y la percepción negativa que existe de la planta ha provocado una ralentización en la investigación médica y científica.

Cannabis medicinal y recreativo: dos propósitos distintos

Las personas que usan cannabis con fines recreativos lo hacen por sus efectos psicotrópicos, producidos por el THC. Este es un cannabinoide entre los más de 100 cannabinoides diferentes que se encuentran en la planta. El THC, junto con el CBD, son los principales cannabinoides de la planta.2 Los usuarios que consumen cannabis de forma recreativa suelen buscar sensaciones de ligereza, relajación o euforia.

Es importante reconocer que este consumo puede estar asociado con riesgos al alterar las funciones cognitivas y psicomotoras. Por ejemplo, existe evidencia que sugiere que el consumo de THC puede aumentar el riesgo de síntomas psicóticos como la fiebre3. Además, existen riesgos asociados con la dependencia, con aproximadamente el 9% de los usuarios que cumplen los criterios de dependencia en algún momento. Esta cifra es mucho más alta para la población más joven.4

El consumo de cannabis medicinal y recreativo es diferente en varios aspectos. Más allá de los efectos psicotrópicos del THC, la planta de cannabis se puede usar para aliviar muchos síntomas. Y es que se utilizan diferentes cannabinoides para diferentes propósitos y aplicaciones. Por ejemplo, el CBD, que no es psicotrópico, tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. 5

Además de estar compuesto de cannabinoides, el cannabis tiene terpenos y flavonoides que también pueden usarse con fines terapéuticos. El cannabis medicinal puede ser útil para tratar muchas patologías como el dolor crónico, el insomnio, el cáncer, el estrés, la esclerosis múltiple … Algunas personas que no obtienen resultados satisfactorios con la medicina tradicional recurren a las terapias basadas en el cannabis para aliviar los síntomas de sus padecimientos. Este es particularmente el caso de algunas personas que tienen, por ejemplo, una condición epiléptica refractaria.

Productos con cannabis

Como el propósito del uso recreativo es obtener sus efectos psicotrópicos, las personas buscan productos con una alta concentración de THC. El cannabis utilizado recreativamente tiende a concentrarse cada vez más en THC. Entre 1977 y 2017, la concentración de THC en el cannabis aumentó en promedio en un factor de 2. 6

Estos consumidores también buscan productos con bajos niveles de CBD. De hecho, se ha demostrado que el CBD puede disminuir los efectos psicoactivos del THC cuando se usan juntos. 7

En relación al cannabis medicinal, el tipo de producto utilizado depende de la patología ya que los diferentes cannabinoides no tienen los mismos efectos. Por esta razón, se recomienda buscar asesoramiento especializado para obtener un tratamiento efectivo y seguro. Los tratamientos que requieren THC pueden combinarse con CBD para reducir efectos no deseados. Además, los productos médicos de cannabis que se ofrecen son de buena calidad, producidos profesionalmente y pueden ser certificados y sometidos a análisis de laboratorio de terceros. Es importante utilizar productos certificados que permiten saber de qué está hecho el producto y controlar adecuadamente la dosis.

Métodos de administración

La forma de consumir el cannbis medicinal y recreativo juega un papel importante en los efectos que provoca. En la mayoría de casos, las personas que usan cannabis de forma recreativa desean obtener el efecto de forma rápida e intensa. Mientras, para uso médico es mejor obtener un efecto a largo plazo, tomando pequeñas dosis regularmente.

Existen cuatro métodos de administración ampliamente utilizados en terapias con cannabis medicinal:

  • La administración sublingual es muy popular ya que permite controlar fácilmente las dosis. Se puede usar como gotas, aerosoles o pastillas que se administran debajo de la lengua. Esto hace posible alcanzar el sistema sanguíneo más rápido ya que el cannabis no viaja a través del sistema digestivo. Los efectos aparecen después de unos 40 minutos y duran varias horas.
  • La ingestión de productos comestibles, cápsulas o bebidas como el té puede tener un efecto relativamente duradero, entre 4 y 6 horas después de la ingestión. Sin embargo, lleva más tiempo antes de que aparezcan los efectos, ya que generalmente necesita más de una hora. La dosificación también es bastante precisa.
  • La aplicación tópica con cremas, aceites, bálsamos o lociones directamente sobre la piel tiene la capacidad de apuntar a un área particular del cuerpo. Esto responde principalmente a problemas tales como dolor muscular, problemas articulares o afecciones de la piel. Los efectos con una aplicación tópica se concentran en la superficie del cuerpo y no se extienden a todo el cuerpo, por eso no es apropiado para todo tipo de patologías. Los efectos de la aplicación tópica pueden durar hasta 5 horas.
  • Finalmente, la inhalación es un método muy diferente de los demás porque los efectos se producen muy rápidamente, en tan solo unos minutos pero su duración también es muy corta. El vapor inhalado entra en los pulmones y directamente en el torrente sanguíneo. En estos casos, se usa un vaporizador, ya que fumar cannabis puede producir muchas toxinas diferentes dañinas para el cuerpo. Por otra parte, cabe destacar que fumar y vapear son dos cosas separadas. Fumar requiere el uso de combustión que puede contener alquitrán, ciertos hidrocarburos polinucleares que son potencialmente cancerígenos, monóxido de carbono y más. Al vapear, estos compuestos no están presentes.

La mayoría de personas que usan cannabis recreativo recurren al método de inhalación por sus rápidos efectos. La ingestión de productos comestibles es también un método de administración cada vez más común. Sin embargo, la administración sublingual es la más popular en usos médicos.

Legislación sobre cannabis medicinal y recreativo

Los países que han legalizado el uso recreativo del cannabis siguen siendo una minoría. Por ejemplo, Canadá o algunos estados de los EEUU como California. Sin embargo, un número creciente de países como Australia, el Reino Unido o incluso Alemania autorizan el consumo de cannabis con fines terapéuticos. Esto significa que las personas pueden comprar productos de cannabis que con más de un 0.3% de THC para tratar su condición. Es necesario, sin embargo, tener prescripción médica.

Cuando el cannabis o los productos a base de cannabis están prohibidos, se debe principalmente al THC y sus efectos psicotrópicos. Pero hay otros componentes que son perfectamente legales y no tienen ningún efecto psicotrópico. Este es el caso del CBD, que la Organización Mundial de la Salud recomendó oficialmente en 2017 que no fuera clasificado como sustancia controlada a nivel internacional.

Además, el Comité de Expertos de la OMS en Farmacodependencia ha concluido que el CBD, en su estado puro, no parece ser abusado o perjudicial para la salud. Como resultado, la mayoría de los países autorizan productos sin THC, o con niveles muy bajos, normalmente 0.2% o menos. Por ejemplo, el cáñamo, útil para la industria por sus fibras y para la medicina por su CBD, es legal cuando contiene menos de un 0.3% o 0.2% (dependiendo del país) de THC. Por lo tanto, es posible comprar productos terapéuticos a base de cannabis que contengan THC al 0.3% o menos, pero menos del 0.2% en la mayoría de los países.

En conclusión, el consumo de cannabis medicinal y recreativo es diferente. Las diferencias entre el cannabis con fines terapéuticos o recreativos se encuentran principalmente en los productos, los métodos de administración y la legislación. Para las personas que desean usar cannabis terapéutico para tratar sus enfermedades, es recomendable buscar un profesional especializado en terapia con cannabinoides que pueda recomendar un tratamiento confiable, seguro y específico.

1. ElSohly, M. A. et alt. (2017). Phytochemistry of Cannabis sativa L. Phytocannabinoids, 1–36.doi:10.1007/978-3-319-45541-9_1

2. Bruni, N., et alt. (2018). Cannabinoid Delivery Systems for Pain and Inflammation Treatment. Molecules, 23(10), 2478.

3. Grayson, M. (2015). Cannabis. Nature, 525(7570), S1–S1.doi:10.1038/525s1a

4. Kilmer, B. (2017). Recreational Cannabis — Minimizing the Health Risks from Legalization. New England Journal of Medicine, 376(8), 705–707.doi:10.1056/nejmp1614783

5. Atalay, Jarocka-Karpowicz, & Skrzydlewska. (2019). Antioxidative and Anti-Inflammatory Properties of Cannabidiol. Antioxidants, 9(1), 21.doi:10.3390/antiox9010021

6. Englund, A., et alt. (2017). Can we make cannabis safer? The Lancet Psychiatry, 4(8), 643–648. doi:10.1016/s2215-0366(17)30075-5

7. Hložek, T., et alt. (2017). Pharmacokinetic and behavioural profile of THC, CBD, and THC+CBD combination after pulmonary, oral, and subcutaneous administration in rats and confirmation of conversion in vivo of CBD to THC. European Neuropsychopharmacology, 27(12), 1223–1237.