En uno de los primeros post de nuestro blog os hablamos sobre los diferentes tipos de cannabinoides. Y hoy queremos centrarnos en los cannabinoides sintéticos, es decir, aquellos que se diseñan en los laboratorios y no tienen beneficios terapéuticos.

Los cannabinoides sintéticos son cannabinoides son fabricados artificialmente y han sido catalogados por la NIDA (National Institute on Drug Abuse) de Estados Unidos como una sustancia psicoactiva. A diferencia del cannabis medicinal, este producto afecta al cerebro y puede provocar efectos secundarios graves, además de llevar incluso a la muerte. Entre los efectos secundarios de los cannabinoides sintéticos destacan:

  • Paranoia
  • Vomitos
  • Convulsiones
  • Problemas de riñon
  • Dolores en el pecho
  • Toxicidad por miocardia

Los cannabinoides sintéticos se consideran una sustancia psicoactiva, entre otros motivos, porque se activan de una forma más potente con los receptores cannabinoides, lo que provoca un efecto neurológico muy fuerte. A diferencia del THC, los cannabinoides sintéticos se unan de forma mucho más eficaz al receptor CB1 y lo hace como un agonista en lugar de como una mitad. Además, la fuerza de la cepa también convierte a los cannabinoides de tipo sintético en una droga más peligrosa ya que sus efectos pueden ser hasta 100 veces más fuertes que los del THC.

Los cannabinoides artificiales o sintéticos llegaron al mercado a principios del año 2000 en Europa y Estados Unidos y causa graves efectos secundarios en las personas que lo consumen, tal y como explican algunos jóvenes en este vídeo. Estos efectos negativos se explican porque, generalmente, cuando el cuerpo humano metaboliza una droga, comienza a desactivarla. Sin embargo, esto no sucede con los cannabinoides sintéticos. De hecho, se dice que algunos de los metabolitos de los cannabinoides sintéticos se unen al propio receptor, algo que no sucede con el THC.

La diferencia entre los cannabinoides sintéticos y los terapéuticos es inmensa y no hay que confundirlos. Los cannabinoides artificiales no contienen cannabidiol, el cannabinoide con mayores beneficios terapéuticos de la planta de cannabis.